Andrés Sardá presentó una colección dominada por colores rojos, negros, morados y verdes para una mujer muy sensual mezclando satén con encajes y adornos de Swarovsky.
Hoy es mi día, tengo que pedir un deseo. Pediré...
...de tus ojos, tu mirada. ...de tu boca, tu voz. ...de tus manos, tu imaginación.
Y puestos a pedir, también pediré...
...que esos ojos vuelvan a mirar los míos a sólo unos pocos centímetros. ...que esa boca vuelva a jugar con la mía hasta quedarnos sin aliento. ...que esas manos vuelvan a rozar mi piel como tu tan bien sabías.
A veces aun estando en pareja notas que éste no es tu día, y vuelves a plantearte qué es lo que sientes por el...amor o costumbre?
Quizá haya hecho cosas que no debía y que han debilitado la relación, seré una inconformista y soñadora pero no puedo resistirme a hacer aquello que siento, aunque sé que sigo tapandome los ojos.
Me apetece seguir torturandome... recordar nuestras interminables conversaciones, sentir como me acariciabas, como nos besábamos, pensar en ti a cada momento, en como podría haber sido, extraño todo tanto...
Y tengo miedo a perderte, necesito saber de ti y que sigas siendo tu, mi tete...el de siempre, aquel al que le contaba todo y siempre estaba, se que ahora todo a cambiado y no puedo pedirte más que lo que tú quieras darme.
Se me hace tan difícil acoplarme a esta situación, a veces pienso si sería mejor desaparecer al menos por un tiempo pero no soporto la sola idea de imaginarlo, no soporto la idea de que puedas olvidarme, porque se que yo no lo voy a hacer jamás.